Cómo hacer TikTok más seguro para nuestros hijos

(de la investigación TikTok Exposed, parte III)

Tras este estudio en el que hemos desvelado juntos la peligrosidad que hay tras TikTok por su propia naturaleza y por la casuística que ha generado entre menores, la pregunta que debemos hacernos es la siguiente:

¿Cómo proteger a nuestros hijos en TikTok y de TikTok?

Y no, no nos engañemos: no hay manera. Un menor siempre se enfrentará a peligros en esta Red Social solo por el hecho de utilizarla. Lo único que podemos hacer es educarlo en prevención, intentar mejorar las condiciones en las que se desenvuelve y rezar lo que sepamos.

Por eso, aunque mi consejo profesional siempre será evitar en la medida de lo posible que un menor esté en la red de ByteDance, si crees que no puedes evitarlo o simplemente quieres ignorar mis indicaciones, al menos podré echarte una mano en hacer menos peligrosa la vida digital de tu hijo si aplicas esta lista de consejos, recursos, configuraciones y técnicas para evitar la sobrexposición de los menores en TikTok.


Desde el punto de vista de las leyes:

Aquí no hay dudas. No puede haber menores en TikTok sin el consentimiento paterno. Y es la propia Red Social quien lo señala: Todo menor de 18 años que tenga una cuenta, habrá seleccionado la opción de que posee autorización.

Esto significa que el usuario estará en zona restringida de TikTok, es decir, que solo verá videos que los administradores aún no hayan marcado como contenido inapropiado, y que no podrán comentar, hacer búsquedas o subir sus propios videos. Hasta los 16, tampoco podrá utilizar la mensajería.

Y, con consentimiento paterno o sin él, los menores de 14 años no pueden tener cuenta en TikTok. Y lo dicen ellos mismos:

Recuerda: la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales, en su artículo 7.1, ajusta el artículo 8.1 del REGLAMENTO (UE) 2016/679 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 27 de abril de 2016, para que dicha edad sea 14.

Sobre la legislación aplicable a los menores de edad españoles en cualquier Red Social, puedes informarte más aquí. Agregando esos datos a lo ya expuesto, queda establecido que los menores de entre 14 y 18 años, solo podrán ser usuarios si cuentan con consentimiento paterno de todos los progenitores que tengan su patria potestad (no confundir con custodia). Si ambos padres no están de acuerdo en consentirlo (antes de la creación de la cuenta), no podrá llevarse a cabo legítimamente.

Si tu hijo tiene menos de 13 años y se abre una cuenta sin permiso, TikTok nos ofrece un formulario de solicitud de cierre. Si haces click en la siguiente imagen, serás redirigido a este:

ByteDance facilita una dirección de correo para denunciar cuentas que veas que pertenezcan a menores de 14 años o que pertenezcan a menores de 18 años fuera del espacio restringido y/o con un permiso paterno falso. Y no necesitas ser usuario para enviar un email.

También puede usarse cuando uno de los progenitores no haya dado su consentimiento y quiera el cierre, o, y esto es muy importante, cuando uno de los progenitores cambie de idea y retire su autorización.

En cuanto a cuentas de adultos que expongan a menores en sus vídeos (también conocido como sharenting), si todos los tutores legales (progenitores –la mayoría de los casos– y que cuenten con la patria potestad) consienten antes de la difusión, es legítimo, salvo que atente gravemente contra el derecho al honor o la intimidad del menor.

Sobre los peligros de que los niños sean usuarios de las RRSS, ya he hablado en artículos anteriores. Pero hay dos aspectos de tipo jurídico (en los que quizás no cae mucha gente) sobre los menores de 14 años que mienten durante la creación de su cuenta (para poder realizarla y para no estar sometidos a las limitaciones de la zona restringida).

Todo menor con cuenta propia en TikTok está publicando a toda la Red (aunque sea fraudulentamente) que, en el momento de creación de usuario, tenía 14 años o más. Lo que significa que:

  1. De toda responsabilidad sobre cuanto le ocurra por estar en TikTok, se desentenderá ByteDance, pues su uso venía condicionado a unos requisitos sobre los que mintió.
  2. Si la cuenta tiene más de dos años de antigüedad, eso significará que el usuario está reconociendo públicamente tener cumplida, como mínimo, la edad de consentimiento sexual para España.

He visto a pedófilos utilizar este argumento en juicios: “Si tenía una cuenta y la sigo desde hace dos años, según las normas de la Red y su propia declaración… tiene 16 años o más”. Es un clavo al que aferrarse para librarse de sus responsabilidades legales (y que le ha regalado su propia víctima).

Resumen:

  • Menos de 13 años: Puedes reportar y conseguir que baneen rápidamente la cuenta del menor.
  • Menos de 14: años No pueden tener usuario. Mentir sobre la edad desprotegerá legalmente al menor
  • Entre 14 y 18 años: Usuario restringido, si ambos progenitores consienten antes de la creación
  • Más de 18 años: Son los únicos usuarios que pueden tener cuenta sin restricción
  • Recuerda que puedes retirar tu autorización a la presencia de tu hijo menor de edad en TikTok. En cualquier momento y sin dar explicaciones

Desde el punto de vista de las aplicación:

No la descarguéis o permitáis que la descarguen vuestros hijos. Punto. No hay más. Este software es el más invasivo (si obviamos el considerado como malware, claro) que he estudiado y la menos segura de entre todas las apps de las RRSS mayoritarias.

Hace tiempo que los especialistas en ingeniería inversa investigan este programa, sus vulnerabilidades y sus excesos en materia de privacidad:

Los expertos aseguran que, comparar las intrusiones de Facebook (a pesar de todas sus polémicas) con TikTok “es como comparar un vaso de agua con el océano”.

ToBrown05, perito en análisis de seguridad sobre apps de Redes Sociales

Reputadas compañías de seguridad, como Penetrum y Zimperium, denuncian que, tras realizar múltiples análisis a la aplicación, han descubierto envíos de información a ByteDance sobre las apps bajadas en el dispositivo anfitrión, datos IP y WiFi, localización GPS cada 30 segundos y configuración de servidores proxy local.

En un excelente artículo de Magnet, se recoge a la perfección la conclusión:

“Básicamente, Tiktok es malware enfocado a un público infantil. No uses Tiktok ni dejes que ningún amigo o familia lo use”, pues es software malintencionado que se autoprotege.

Esther Miguel Trula, Directora de Magnet

Afortunadamente, si tenemos tanto interés en permitir que nuestro hijo acceda a la Red, contamos con una alternativa a la aplicación: la página WEB, abierta desde un navegador de internet (a ser posible, uno alternativo y debidamente restringido).

Resumen:

  • No descargar la app
  • No instalar la app
  • En su lugar, usar un navegador WEB y acceder a la página
  • Preferiblemente, usar un navegador distinto al habitual (un Opera, por ejemplo)
  • Denegar todos los permisos al dispositivo desde dicho navegador

Desde el punto de vista de la propia Red:

Aquí contamos con el apoyo de ByteDance, que nos informa: “En los ajustes de la cuenta hay una opción para habilitar el modo restringido, que permite limitar la visualización de contenido que puede ser inapropiado para todos los públicos”.

En su propio “Centro de seguridad” nos ofrece valiosos consejos para evitar tener que soportar según qué vídeos (si no sabes llegar, la siguiente imagen es un enlace directo).

https://www.tiktok.com/safety/resources/digital-wellbeing?lang=es

Una manera de gestionar posibles adicciones en nuestros hijos es instalar un control parental externo de uso de pantalla, o incluso recurrir al que ellos mismos nos ofrecen: “Si habilitas la ‘Gestión del tiempo en pantalla’, podrás limitar el uso de la aplicación a 2 horas”.

Es buena idea enseñar a tus hijos a detectar “actividad sospechosa de cuenta intervenida”: Configuraciones alteradas sin motivo aparente; publicaciones hechas, cambiadas o eliminadas sin intervención del dueño; aceptación o bloqueos inexplicables de usuarios; comentarios o mensajes producidos pero no recordados por el supuesto autor… Todo aquello que implique que otra persona se ha hecho dueño de la cuenta.

Si eres tutor legal, hazte una cuenta (¡sin usar la app!) y gestiona tu usuario como familiar a cargo de la de tu hijo.: Tendrás información importante.

Enseña a tu pequeño a bloquear cuentas y a comprender que no tienen ninguna obligación de soportar usuarios malintencionados.

Una última consideración (muy “peculiar” de TikTok): Si es el propio usuario el que quiere borrar su cuenta… le pedirán un número de teléfono o no podrá culminar el proceso. La excusa es el envío de un código de confirmación, aunque no deja de ser curioso que no te lo piden para crearla.

Resumen:

  • Usa el modo restringido para evitar contenido desagradable
  • Hazte familiar a cargo de la cuenta de tu hijo
  • Vigila la actividad que tu hijo hace de su cuenta
  • Controla tiempo de pantalla de la cuenta de tu hijo
  • Enséñale a detectar actividad ajena en su cuenta
  • Enseña a bloquear y por qué
  • Si tu hijo no lo hace, bloquea tu mismo a usuarios potencialmente peligrosos
  • Reporta en privacy@tiktok.com

Desde el punto de vista de las RRSS:

TikTok no solo adolece de deficiencias, vulnerabilidades, invasividad y casuística propia. Es una Red Social más y, como cualquier otra, a sus peligros endémicos para menores se suman los habituales propios de todas las demás.

Ayuda a tu hijo a comprender que, lo que las RRSS llaman amigos, no lo son, que es una palabra mal empleada, que las relaciones no se fundamentan en “solicitudes de amistad” y que una persona, a la que jamás en tu vida has visto en carne y hueso, no debe ser considerada alguien a quien se conozca profundamente.

El siguiente consejo se entiende mejor si has leído previamente mi artículo sobre el efecto adiestrador de las RRSS: Si quieres que tu hijo navegue por TikTok, es una prioridad educarlo para no ser un like-addicted o un follower-addicted.

El objetivo de una Red Social es compartir material que nos divierta (sin exponernos) y con usuarios con los que sea oportuno hacerlo. Que le quede claro que el número de likes no es un marcador de puntos, y que una cuenta no es mejor que otra dependiendo de la cantidad de seguidores que ostente.

Si conseguimos eliminar la dependencia a los likes y a la adquisición de followers, solucionaremos la mitad de los problemas potenciales.

También es capital priorizar la calidad de los seguidores frente a la cantidad. Acostúmbrale a presumir, no del número de seguidores, sino de la cantidad de ellos que son de confianza. Cuando un compañero presuma delante de él de tener 1.000 followers, que responda que el 90% de sus seguidores son “amigos de verdad” (aunque solo tenga 20 en total, y eso signifique que 18 le son cercanos). Este es un mecanismo útil para darle importancia a la calidad de los followers (el de los 1.000… no tendrá ni un 3% de amigos entre ellos).

Mejoraremos la seguridad de su ciberentorno si conseguimos que separe la idea “tengo muchos followers” o “muchos likes” de la idea “gusto a la gente”. Tampoco es bueno que viva demasiado pendiente de este último pensamiento, pero es bastante característico de la adolescencia, así que, si va a padecer el yugo de su importancia, al menos que no dependa de sus seguidores.

Enséñale a manejar su privacidad extrapolando sus publicaciones al plano real: Si publica una foto suya en pijama en un grupo de 15.000 desconocidos, pregúntale si se sentiría seguro fotocopiando 15.000 veces esa foto y repartiéndola por la calle a desconocidos. Ese paralelismo nunca falla.

Si siempre que vaya a publicar algo en un grupo, se plantea primero si se lo entregaría en formato físico a los miembros de ese círculo de contactos en persona, sabrá gestionar mejor qué contenido va destinado a qué público.

Mucho cuidado con los compañeros que sean malos ejemplos: que quede indudablemente claro que lo son. No puedes impedir que el hijo de otra persona sea temerario en el ciberespacio, pero sí que puedes señalar sus riesgos ante tu hijo (como un referente de lo inadecuado, para que el ejemplo no cunda). Que no te avergüence indicar las exposiciones peligrosas e innecesarias que hagan sus amigos en la Red y, con el tiempo, tu hijo acabará escuchando historias que les han sucedido a consecuencia de sus imprudencias (y que te darán la razón). Incluso aunque te trate como a un pesado o no quiera reconocer que has estado acertado, verá que las relaciones riesgo/daño de las que sueles avisarle, se cumplen de vez en cuando.

Por otro lado, para poder llevar a cabo la crianza digital de manera adecuada, debes averiguar primero cómo es la política de gestión de grupos de toda Red Social en la que permitas o te plantees permitir participar a tu hijo. En el caso de TikTok, aquí tienes algunas buenas ideas de gestión procedentes de los chicos de Xataka.

ByteDance nos ofrece un mínimo de 3 opciones:

  • Vídeos que nadie puede ver, salvo el autor.
  • Vídeos que solo pueden ver los seguidores.
  • Vídeos públicos.

Siguiendo mis indicaciones anteriores, incentiva que tu hijo haga el ejercicio de imaginar que “regala” en persona el vídeo que quiere subir a alguna de esas audiencias, a ver qué opina y si le sigue pareciendo correcto/oportuno/recomendable/seguro.

Sobre los datos invisibles adjuntos a vídeos y fotos que viajan con cada subida, intenta caparlos cerrando permisos de la cámara, de la app (si eres tan temerario que la has instalado) y apagando la geolocalización.

Aquí se explica cómo evitar adjuntar coordenadas GPS.

Enséñale también a proteger su privacidad (no solo la revelada conscientemente) prestando especial atención a:

  • El fondo del vídeo
  • Otros protagonistas
  • Personas que salgan en el plano involuntariamente
  • Fotos en las paredes
  • Calendarios con citas escritas
  • Paisajes identificables
  • Matrículas reconocibles
  • Ropa que de pistas sobre lugares asociados (uniformes)

Por supuesto, enséñale a que no divulgue imágenes de otros menores, ni siquiera de amigos que se presten voluntariamente (lo que, además, no es ético: cualquiera sabe si sus padres están conforme, y la responsabilidad legal de difundir su imagen sin consentimiento la afrontarías tú).

Tampoco es malo que desarrolle carácter y cultura de la autociberprotección, aprendiendo a exigir a sus conocidos que no divulguen su imagen y sus datos.

Refuerza tanto su confianza en ti y su autoestima que no necesite ceder a la presión social, las modas y los desafíos. Así evitaremos que caiga en:

  • Participar en retos virales (o hacerlo sin consultarte primero)
  • Participar de linchamientos digitales solo por formar parte del grupo mayoritario
  • Participar de conductas anormales “premiadas con likes” que hayan sido normalizadas, como sexualizarse o mostrarse radical

Debes asumir que, en TikTok (incluso en la zona restringida), tu pequeño acabará encontrándose con contenido sexual (ya comenté esto aquí). Si te inquieta que vea una escena erótica en la TV, si no quieres que le hagan bromas con doble sentido ( de carácter sexual), si aún no has educado sexualmente a tu hijo por estimarlo prematuro y si no te gusta la idea de que se tope con carne al desnudo… no lo dejes estar en TikTok. Así de claro.

Si no consideras sexualmente maduro a tu hijo (desde un punto de vista intelectual), la de ByteDance no es su red (incluso aunque se dedique a ver vídeos de unicornios: la posibilidad de toparse con algo inadecuado está ahí).

Sobre prevenir que sea víctima, agresor o espectador pasivo de ciberbullying y bullying, te aconsejo encarecidamente que consultes “Te espero a la salida, un manual para padres frente al acoso escolar”.

También será útil para su supervivencia que aprenda a filtrar y a asumir críticas, y que entienda que hay gente que se dedica a hacerlas solo por diversión, sin que tengan una base real. Que no tiene que “defenderse” de ellas y que tiene el poder de silenciarlas con un simple click. Que no le afecten.

En cuanto al contacto con desconocidos, no necesitas mis consejos. Lo mismo que le dirías con respecto a personas de carne y hueso que se cruce por la calle, que lo aplique a los mensajes: no hables con desconocidos, no te creas lo de “soy amigo de”, no les hagas caso, no los aceptes, desconfía… Es fundamental que aprenda a no dar por cierta nunca la identidad de nadie por la Red.

Por último, no hay nada malo en controlar los parámetros de seguridad del entorno de tu hijo. Está de moda presumir de tranquilidad al estilo “papi enrollado new age” con un “yo confío en él”, aludiendo que “es muy maduro para su edad”.

¿Esos comentarios te hacen pensar que cuidar su presencia en las RRSS es equivalente a no confiar en tu pequeño?

Piensa en esto: Dejando a un lado que mi lista de espera de perito está llena de padres que enarbolaban esos mismos “argumentos” y que ahora claman mis servicios porque sus hijos han sido víctimas o agresores en las RRSS, debemos comprender que, cuando no ejerces control sobre su ciberseguridad, estás confiando en la madurez de tu hijo, en las intenciones de la empresa propietaria de la Red, en la profesionalidad de su plantilla al completo, en la buena intención de todos sus usuarios y en la nada desdeñable fracción de ellos que son pedófilos, trolls, estafadores, hackers y acosadores.

¿Seguro que todos ellos son dignos de tu confianza?

Resumen:

  • Enseña que amigo y contacto no es lo mismo
  • Educa contra la like-addiction
  • Educa contra la follower-addiction
  • Prioriza calidad frente a cantidad de seguidores
  • Señala que tener muchos likes no es lo mismo que gustar
  • Que extrapole conductas digitales a la realidad
  • Usa a los conocidos temerarios de la privacidad como malos ejemplos
  • Investiga y enseña las opciones de privacidad
  • Evita datos invisibles adjuntos
  • Enséñale a proteger su privacidad y su imagen en sus publicaciones
  • Enséñale a proteger la privacidad y la imagen de los demás en sus publicaciones
  • Enséñale a pedir a los demás que protejan su privacidad en sus publicaciones
  • También controlando la información secundaria
  • Refuerza su autoestima para que no caiga ante la presión social, las modas y los retos
  • Asume que consumirá o se encontrará contenido inapropiado
  • Prepáralo para no ser agresor de bullying
  • Prepáralo para no ser víctima de bullying
  • Prepáralo para no ser espectador pasivo de bullying
  • Enséñale a gestionar a los trolls
  • Enséñale a asumir las críticas correctas
  • Enséñale a ignorar las crñiticas destructivas
  • Enséñale a hacer uso del bloqueo de usuario
  • Ante desconocidos en la Red, que aplique los mismos consejos que en la calle
  • Que nunca de por cierta una identidad en la Red
  • Controla la seguridad y la actividad de tu hijo

Una cosa más antes de acabar: Se puede disfrutar del contenido de TikTok sin necesidad de crearse una cuenta. ¿Te has planteado añadir a toda esta lista de mecanismos de seguridad la opción del uso sin registro?


Este artículo es la tercera y última parte de mi estudio TikTok Exposed, que comenzó en la primera parte, sobre la naturaleza peligrosa de TikTok y que continuó con la segunda parte, sobre el catálogo de peligros inherentes a la Red.

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