El efecto polarizador de las RRSS

Antes de comenzar a leer este artículo:

Matices didácticos

Encontrarás en cuadros grises los puntos más importantes que aprender para poder enseñar a tus hijos los peligros en las RRSS. También son los principales puntos que trasmitirles.

Matices despolimizadores

Encontrarás en cuadros azules aclaraciones que pretenden atajar, de manera preventiva, las posibles malas interpretaciones de mis palabras (sean intencionales o no).

Hablar de grupos y corrientes culturales… siempre atrae polémica por parte de sus fanáticos extremistas. No obstante, necesitaba utilizar ejemplos para expresarme, de modo que he propuesto dos ideologías absurdas y de las que no espero que existan tribus culturales con radicales entre sus filas: Los partidarios y los detractores de la tortilla sin cebolla.

Estos cuadros azules incluyen puntualizaciones pesadas e innecesarias para lectores no malintencionados y con un mínimo de comprensión lectora. Así que si es tu caso, si no te sientes indignado en ningún momento de la lectura principal, puedes saltarte los cuadros azules y no perder tu tiempo en leerlos.

Un saludo.


Extremismos dentro de nuestro tribalismo cultural:

En la antropología, el tribalismo hace referencia a las formas de identidad, asociación y vinculación de los miembros de un grupo, que se reafirman mediante un sentimiento de pertenencia, y que permite ciertas formas de autorrealización, mediante costumbres, tradiciones, origen étnico o intereses comunes.

El tribalismo cultural surge en nuestra sociedad con la creación de grupos de ideología, creencias, dogmas, miedos y odio común. Es por esto que las corrientes culturales, las religiones, las aficiones desmedidas (pasiones) y las fobias generan a su alrededor movimientos “sociales” con fuertes sentimientos de arraigo por parte de sus simpatizantes.

Los estudios llaman a la aparición de dichos grupos de individuos seguidores “tribalismo cultural” (dicho sea sin animo alguno de ser irrespetuoso y adoptando el concepto más extendido entre los escritos de divulgación científica). Y, como en cualquier otro tipo de grupo de personas que se genere, las tribus culturales no están exentas de albergar entre sus filas a personas desequilibradas que viven en la parte más radical de su ideario, a las que llamaremos a partir de ahora fanáticos extremistas.

Esto último no es el resultado de una consecuencia inevitable de carácter ideológico (podemos encontrarnos a fanáticos extremistas entre tribus culturales tan poco relacionadas con pensamientos radicales como el de los “amigos de la tortilla con cebolla” –a partir de ahora, el concebollismo–), sino de una probabilidad estadística: El número de fanáticos extremistas presentes en una tribu cultural es directamente proporcional al número de personas que se adhieran a la misma… simplemente porque la posibilidad de encontrar a un individuo así aumenta a mayor número de adscritos.

Cuidado, porque los fanáticos extremistas:

  • Normalizan conductas negativas, fanáticas y extremistas contra los detractores de su tribu cultural, volviéndolas menos prohibidas para el resto de los seguidores
  • Aplauden las conductas afines, negativas, fanáticas y extremistas de otros partidarios, de forma que contribuyen a creer que son menos fanáticas y extremistas de lo que en realidad son
  • Fomentan la idea de que las tribus culturales contrarias a la suya los agreden
  • Se sienten represententantes (además, los máximos respresentantes) de su tribu cultural
  • Se sienten abocados a erigirse líderes de su tribu cultural
  • Cuestionan “la pureza” incluso de los demás miembros de su propia tribu cultural, de forma que si estos no conciben su ideología desde una perspectiva tan fanática y extremista como la de ellos, los señalan como “partidarios de segunda”, “tibios”, “equidistantes”, “poco comprometidos con la causa” e “indignos de formar parte del grupo”

Y así es cómo, poco a poco, los más desequilibrados secuestran las tribus culturales (muchas de ellas positivas), transformándolas en su versión más fanática y extremista, polarizando de ese modo las posturas.

¿Qué aprender y qué enseñar?

  • Todos las corrientes culturales, corrientes ideologías, creencias, religiones, pasiones y fobias que movilizan agrupaciones de personas partidarias (que se sienten identificadas por ello), son designadas con el término antropológico “tribu cultural”
  • Toda tribu cultural, sin importar su motivación, es susceptible de contener a fanáticos extremistas
  • A mayor número de partidarios, estadísticamente aumenta la probabilidad de albergar fanáticos extremistas
  • ¿Te has planteado que se puede compartir parte de las opiniones propias de una tribu cultural sin pertenecer a la misma?
  • ¿Te has planteado que se puede no compartir todas las opiniones propias de una tribu cultural y, a pesar de ello, pertenecer a la misma?
  • ¿Te has planteado que se puede compartir parte de las opiniones propias de una tribu cultural y, a la vez, parte de las opiniones propias de la contraria?
  • Los fanáticos extremistas no representan a las tribus culturales. Ni siquiera a las que dicen pertenecer y de las que dicen ser sus máximos defensores
  • Si hay actos que consideras deleznables e intolerables cuando se realizan contra tu tribu cultural, pero que justificas y relativizas cuando se ejercen contra las tribus culturales contrarias, eres un fanático extremista
  • Si formas parte de una tribu cultural y te crees capacitado para juzgar y señalar que otros partidarios son “menos miembros” que tú por no contemplar de la misma manera la creencia que os une, eres un fanático extremista
  • No se debe aplaudir, defender, justificar o relativizar el fanatismo extremista. Sobre todo el de la propia tribu cultural

Antes de que te sientas atacado, te indignes, desencadenes polémica o saques conclusiones imaginarias: No has entendido mis palabras sí crees que…

  • El término “tribu cultural”, o su aplicación a estos grupos, es idea mía
  • El término antropológico “tribu cultural” pretende desprestigiar a las corrientes culturales o ideologías, las creencias, las religiones, las pasiones y las fobias
  • Utilizo el término “tribu” de manera despectiva, como sinónimo de “primitivo”
  • He dicho que las tribus culturales son malas o indeseables
  • He dicho que no hay tribus culturales positivas o que aportan a la sociedad
  • He dicho que todas las tribus culturales son buenas y deseables
  • Las he escrito distinguiendo entre tribus culturales “buenas” y “malas”
  • Las he escrito para desprestigiar, en general, a las tribus culturales
  • Las he escrito pensando en una tribu cultural en concreto
  • Las he escrito pensando en una persona en concreto
  • Las he escrito para desprestigiar a una tribu cultural en concreto
  • Las he escrito para desprestigiar a una tribu cultural en concreto porque piensas que formo parte de la tribu cultural “contraria”
  • Las he escrito para victimizar a una tribu cultural en concreto
  • Las he escrito para victimizar a una tribu cultural en concreto porque piensas que formo parte de ella
  • He dicho que todos los miembros de las tribus culturales son fanáticos extremistas
  • Hay tribus culturales libres de albergar a fanáticos extremistas
  • Estoy llamando “fanatico extremista” a todo el que pertenece a una tribu cultural
  • No eres un fanático extremista de una tribu cultural pero, aún así, te has sentido aludido
  • Las he escrito para ofender
  • Necesitas argumentar que he mentido en algún punto de este cuadro azul para poder discutir algún fragmento fuera de este cuadro azul

El poder desinhibidor del usuario:

No nos comportamos igual respondiendo a una provocación (o incluso generándola dentro del contexto de una discusión) en persona que desde la pantalla de nuestro móvil. No somos tan poco asertivos cuando arremetemos contra el ser humano que tenemos ante nuestras narices que cuando increpamos al monitor de un PC. No es lo mismo ser maleducado y desconsiderado en mitad de un auditorio plagado de personas que desde la comodidad de nuestro dormitorio, tumbados en la cama mientras comentamos en una publicación.

El creer que nuestro usuario puede comportarse de una manera distinta que nuestra persona, se debe a las siguientes falacias:

Sensación de anonimato. Cuando creemos que no se nos exigirá responsabilidades por nuestros actos, es habitual que nos planteemos llevar a cabo acciones de las que normalmente bloquearíamos su ejecución. Es muy importante enseñar a nuestros jóvenes que el aparente anonimato de una cuenta en una Red Social (incluso una que se esfuerce en ocultar la identidad de su dueño) es completamente falsa. Nuestra tecnología ya permite rastrear (y, cada vez con mayor facilidad) a la persona que se esconden tras un avatar.

Sensación de privacidad. No solemos comportarnos de la misma manera ante la misma situación, dependiendo de quienes nos rodee (a veces, no solo por la identidad de los sujetos, si no simplemente por el número de personas presentes). El error es confundir la intimidad del lugar en el que nos encontramos a la hora de hacer una publicación con la intimidad del entorno digital, y es por ello que nuestros adolescentes pueden llegar a ver plausible expresar sus opiniones en una Red Social de una forma radical y muy diferente a la que utilizarían ante un auditorio plagado de personas. El entorno íntimo en el que hacemos uso de nuestro dispositivo de acceso, no es el entorno en el que interactuamos en la Red. LA WEB ES EL ENTORNO EN SÍ, uno que constituye el más grande y menos privado del mundo. Uno en el que nunca sabemos con certeza quién está a la escucha.

El usuario propio como máscara. Todos conocemos el “efecto antifaz”: Cuando una persona lleva cubierto el rostro, no solo se deja llevar por la sensación de anonimato. También comienza a crear una especie de versión de sí mismo, una instancia con diferentes valores e inhibiciones (o desinhibiciones) en las que la persona parece confundirse con su personaje para pasar a encarnarlo. La cuenta de usuario de una Red Social funciona, en muchos aspectos, como una máscara, y genera diferentes “versiones” de sus propietarios. Perfectamente puede ocurrir que una misma persona disponga de varias cuentas y que las utilice: una para aspectos serios, otra para temas personales y alguna para ejercer de troll por la WEB. Observando los comportamientos de las cuentas, no sería una sorpresa comprobar que se mostrasen como si las llevasen personas completamente distintas. Aquí la clave es ser conscientes de que el anonimato en la Red es ficticio, y que todo acto es susceptible de encontrar a su responsable, sin importar “la máscara” que lleve puesta.

El usuario ajeno como pelele. La máscara que supone una cuenta de usuario no solo es proclive a ocultar ante nuestros ojos a la persona que hay detrás del usuario propio. También ayuda a despersonificar a los usuarios con los que interactuamos (como si, al relacionarnos con ellos, lo hiciéramos con el personaje y no con la persona). Esto genera la percepción de que, cualquier ataque a un usuario, es un ataque contra su cuenta (algo abstracto, tan poco cercano a ser una persona que ni siquiera es un objeto, si no un concepto “ficticio” e impostado) y no contra la persona que hay detrás de su teclado. Convertimos al usuario en un pelele, un muñeco de paja. Una diana contra la que podemos descargar todos los ataques que queramos sin afectarle. Para mayor desazón, igual que el tirador que dibuja en su diana de cartón la cara de un demonio para así motivarse y no tener piedad a la hora de practicar su puntería, podemos acabar por despersonalizar totalmente al usuario objetivo, reduciéndolo a “un miembro de su tribu cultural”, en lugar de una persona. Nos encontramos así a ciudadanos capaces de llevar a cabo actos contra ciertos usuarios que, no solo no realizarían en persona, si no que ven totalmente injustificados e intolerables… salvo si se realizan contra dicha corriente cultural (“yo condeno el acoso, salvo si se realiza contra los sincebollistas. Entonces participo de él, ¡porque los sincebollistas se lo mercen!”). Es importante tener en cuenta que, detrás de cada usuario, hay una persona con sentimientos (incluso si es una persona desagradable o irrespetuosa, merece nuestra conmiseración).

Victimismo tribal. No es nuevo ese mecanismo de autojustificación humano en el que una persona intenta “disculpar” sus inadmisibles actos, asegurando (en ocasiones con razón) que los ha llevado a término en defensa propia, como resultado de una agresión anterior por parte de su objetivo (a pesar de que dicho ataque no justifique en absoluto la respuesta producida). Esto se vuelve más problemático cuando abandonamos el individualismo y ocupamos los sujetos de dicho razonamiento con tribus culturales en lugar de personas. Así, ya ni siquiera es necesario que creas que una persona te haya atacado (o que te sientas atacado, que es todavía menos eximente –si esto era posible–) para que intentes excusar reacciones inexcusables. Ahora basta con que los seguidores crean que un miembro de una tribu cultural contraria haya atacado a su tribu cultural para empezar a sentir “justificadas” acciones contra TODOS LOS MIEMBROS de la corriente ideológica del “atacante” (incluso contra aquellas personas que no hayan hecho tales actos, pero que pertenezcan a la misma). Sumado al punto anterior (ver al usuario ajeno como un pelele), el victimismo tribal (sea un victimismo fundamentado o no) llega a crear combinaciones tan remotamente personales que provoca situaciones tan injustificables como las siguientes (en orden creciente):

Siendo los usuarios Juan y Fran de la tribu cultural concebollista, y los usuarios Peter y John de la tribu cultural sincebollista:

  • Juan ve justificado atacar a Peter en respuesta a que Peter lo atacó primero a él (persona contra persona. De entre las que vamos a ver, esta es la más comprensible de las reacciones)
  • Juan ve justificado atacar al sincebollismo porque esta tribu cultura ataca habitualmente al concebollismo (tribu contra tribu)
  • Juan ve justificado atacar a Peter en respuesta a que Peter atacó primero al concebollismo (ataca a una persona porque se metió con su tribu)
  • Juan ve justificado atacar a Peter en respuesta a que Peter atacó a Fran por ser concebollista (ataca a una persona porque se metió con alguien de su tribu)
  • Juan ve justificado atacar a John en respuesta a que Peter atacó a Juan por ser concebollista (ataca a una persona –que aún no ha atacado a nadie– de la tribu contraria, simplemente porque otro de su grupo lo atacó a él primero)
  • Juan ve justificado atacar a John en respuesta a que Peter atacó a Fran por ser concebollista (ataca a una persona –que aún no ha atacado a nadie– de la tribu contraria, simplemente porque otro miembro de ese grupo se metió con un miembro del suyo)
  • Juan ve justificado atacar a Peter y a John por el hecho de ser sincebollistas, una tribu cultural que habitualmente ataca a la suya (ataca así a personas que aún no han atacado a nadie, solo por pertenecer a una tribu cultural que es contraria a la suya. De entre todas las reacciones expuestas, esta es la más fanática y extremista, pues no diferencia entre personas e ideas y no necesita mediar una provocación inicial: La mera adscripción de un individuo a una tribu cultural antagónica a la propia YA SE CONSIDERA UN ATAQUE, y además personal)

Reafirmación de los fanáticos extremistas. Cuando un acto de un individuo es antisocial (se ha excedido o está totalmente fuera de lugar), el principal aviso que recibe es el rechazo de las personas que lo contemplan. Así, si no tienes el suficiente razonamiento como para entender que, en nuestra sociedad, bailar desnudo frente a la puerta de una guardería a la hora de la entrada de los niños no es “una broma graciosa y sin importancia” (estarías muy desequilibrado), al menos podrás deducirlo por las reacciones de los padres presentes, que te censurarán. Sin embargo, ¿imaginas que hubiese algunos de los presentes que lo considerasen igual o más gracioso que tú? ¿Imaginas que algunos de los presentes se sumasen a tu iniciativa? Es más, ¿imaginas que los partidarios y practicantes de tu ocurrencia empezasen a atacar a los que te censurasen? La verdad es que, de ocurrir así, la conclusión única y cierta es que esos espontáneos tendrían tan poco racionamiento y equilibrio mental como tú. Pero, con el suficiente número de partidarios, quizás podrías comenzar a creer que estar de acuerdo con tu “gracieta” o no depende solo de una cuestión de opinión. En Internet, el número de partidarios de cualquier estupidez, por muy disparatada e inadecuada que sea, siempre será suficiente para generar esta falsa creencia.

¿Qué aprender y enseñar?

  • Compórtate en la Red como te comportarías en persona
  • No te comportes en la Red como no te comportarías en persona
  • Compórtate como usuario de una Red igual que como persona en el mundo físico
  • Compórtate en la Red como lo harías en la calle, rodeado de muchas personas, conocidas y desconocidas, que te identificasen
  • Compórtate con un usuario como lo harías si lo tuvieras delante, en persona
  • No te comportes con un usuario de una manera que evitarías delante de esa persona
  • Practica la asertividad en tu comunicación
  • Si hay un comportamiento que normalmente no realizarías en presencia de una persona en concreto, no lo pongas en práctica en la Red, aunque creas que esa persona no lo verá. Porque lo verá
  • Aunque te lo parezca, no eres anónimo en la WEB: Siempre se puede saber quién hay detrás de una cuenta
  • Antes de interactuar con otro usuario, plantéate cómo te afectarían esos mismos actos dirigidos contra ti en persona
  • Actos deleznables hacia ti por parte de otros, no justifican respuestas deleznables por tu parte
  • Atacar a tu tribu cultural, no es atacarte a ti
  • Atacar a miembros de tu tribu cultural, no es atacarte a ti
  • No todo ataque a miembros de tu tribu cultural es un ataque a tu tribu cultural
  • Que un miembro de una tribu cultural contraria ataque a una persona (o a otro grupo ideológico), no significa que todos los miembros de su grupo deban ser considerados atacantes

Antes de que te sientas atacado, te indignes, desencadenes polémica o saques conclusiones imaginarias: No has entendido mis palabras sí crees que…

  • Las he escrito para desprestigiar, en general, a las tribus culturales
  • Las he escrito pensando en una tribu cultural en concreto
  • Las he escrito para señalar a una tribu cultural en concreto como agresora
  • Las he escrito para señalar a una tribu cultural en concreto como víctima
  • He dicho que todos los miembros de las tribus culturales son fanáticos extremistas
  • He dicho que todos los miembros de una tribu cultural sufren todas estas inhibiciones
  • He dicho que no se puede ser miembro de una tribu cultural sin sufrir alguna de las inhibiciones
  • He dicho que todo usuario cree ser anónimo
  • He dicho que todo usuario confunde el grado de intimidad de la Red
  • He dicho que todo usuario altera su comportamiento en la Red con respecto al habitual
  • He dicho que todo usuario despersonifica a los demás usuarios
  • He dicho que toda tribu cultural se siente víctima
  • He dicho que no hay tribus culturales que realmente sean víctimas
  • Todo usuario se siente víctima
  • Todo miembro de una tribu cultural la percibe como víctima
  • Todos los miembros de tribus culturales son fanáticos extremistas
  • Crees que hay tribus culturales exentas de fanáticos extremistas
  • Crees que hay actos que, por lo deleznables que son, no encontrarán un público que los defienda
  • Necesitas argumentar que he mentido en algún punto de este cuadro azul para poder discutir algún fragmento fuera de este cuadro azul

Las cámaras de eco:

Los algoritmos de presentación de información de las Redes Sociales, nuestra tendencia a leer aquello que más nos agrada y a consumir el contenido de las fuentes que nos los presentan de la manera que más nos haga sentir reafirmados en nuestras opiniones, lleva a los antropólogos a acuñar el término cámara de eco.

Wikipedia nos las define de la siguiente manera: “En los medios de comunicación de masas, una cámara de eco (en inglés echo chamber) es la descripción metafórica de una situación en la que la información, ideas o creencias son amplificadas por transmisión y repetición en un sistema «cerrado» donde las visiones diferentes o competidoras son censuradas, están prohibidas o minoritariamente representadas. El término se refiere por analogía a la cámara de eco acústica donde los sonidos reverberan”.

Así, un proveedor de información emite una afirmación, que mucha gente de pensamiento similar repite, escucha de paso y luego vuelve a repetir (generalmente en una forma exagerada o distorsionada) hasta que más gente asume que una variación extrema de la historia es verdadera.​

En las comunidades online nos encontramos con que algunos de sus participantes pueden hallar su opiniones constantemente repetidas y devueltas hacia ellos, lo cual refuerza (en falso) sus sistemas individuales de creencias.

“Esto puede crear barreras para el discurso crítico en un medio en línea. Debido a que se forman amistades y comunidades con gente de pensamiento similar” y se desprecia la de pensamiento divergente.

La cámara de eco de las Redes Sociales es la consecuencia digital de la existencia de tribus culturales con fuerte presencia en la WEB, y refuerza constantemente el punto de vista de sus seguidores, haciéndolo parecer más correcto y universalmente aceptado de lo que realmente es.

¿Qué aprender y enseñar?

  • Que te llegue muchas veces una misma opinión, no significa que haya mucha gente compartiéndola
  • Que te llegue de mucha gente la misma opinión, no significa que ese pensamiento sea correcto
  • Si te llega muy a menudo la misma opinión, puede que estés dentro de una cámara de eco
  • Para asegurarte de no estar atrapado en una cámara de eco, escucha, sin posturas atrincheradas, las opiniones de miembros de otras tribus culturales
  • Para asegurarte de no estar atrapado en una cámara de eco, escucha, sin posturas atrincheradas, la misma información facilitada por fuentes que no te hagan sentir reafirmado en tus ideas
  • Si te sientes en una cámara de eco, lo mejor es escapar de ella o desarrollar un espíritu crítico incluso con las ideas con las que te sientas más cómodo

Antes de que te sientas atacado, te indignes, desencadenes polémica o saques conclusiones imaginarias: No has entendido mis palabras sí crees que…

  • He dicho que las cámaras de eco son un mecanismo intencional de toda tribu cultural
  • He dicho que toda tribu cultural somete a sus seguidores a una cámara de eco
  • He dicho que tú, personalmente, eres preso de una cámara de eco por el hecho de pertenecer a una tribu cultural
  • Necesitas argumentar que he mentido en algún punto de este cuadro azul para poder discutir algún fragmento fuera de este cuadro azul

La violencia epistémica tribal:

En muchas ocasiones, la manera más eficaz (y artera) de atacar o invalidar los principios ideológicos, culturales o sentimentales de una tribu cultural, consiste en ejercer un tipo de violencia que se centra en dañar su episteme (que, según la concepción propuesta por Michel Foucault, es el marco de “saber” acorde a determinada “verdad”, impuesta desde un poder y que provoca que, para la gente que se encuentra bajo su influencia, se vuelva extremadamente difícil concebir “las cosas y las palabras” fuera de la “imagen” producida. O, dicho de otra manera, es la imagen asumida de algo por injerencia de una fuerza de influencia que la deforma).

Así, observamos sorprendidos lo tremendamente perjudicial y manipulador que se vuelven las siguientes técnicas:

  • Sinécdoque del subgrupo: Consiste en implantar la idea generalizada de que las peculiaridades de un clan que pertenece a una tribu cultural (un subgrupo) definen a toda la tribu cultural (dentro del concebollismo, hay una vertiente llamada el concebollismo-antihuevos, que defiende que la tortilla, no solo debe llevar cebolla, si no que debe hacerse sin utilizar huevos –lo cuál es ridículo–, así que utilizo la falacia “los concebollistas quieren hacer tortillas sin huevos”)
  • Sinécdoque del fanático extremista: Consiste en implantar la idea generalizada de que las peculiaridades de un fanático extremista de una tribu cultural definen a toda la tribu cultural (dentro del concebollismo, hay un loco que defiende que las tortillas sin cebolla deberían estar penadas por ley, así que utilizo la falacia “los concebollistas quieren meter en la cárcel a los sincebollistas“)
  • Sinécdoque de la piñata: Consiste en implantar la idea generalizada de que las peculiaridades de un miembro, especialmente torpe, ridículo, desequilibrado o “atacable” de una tribu cultural, definen a toda la tribu cultural (dentro del concebollismo, hay un tipo que dice que las tortillas con cebolla mejoran el rendimiento sexual, así que utilizo la falacia “los concebollistas están locos: creen que comer cebolla en la tortilla los convierte en máquinas en la cama”)
  • Sinécdoque del líder: Consiste en implantar la idea generalizada de que las peculiaridades negativas de un miembro especialmente prominente de una tribu cultural definen a toda la tribu cultural (dentro del concebollismo, hay un defensor del movimiento que es especialmente famoso y que trata a todo el mundo con soberbia, así que utilizo la falacia “los concebollistas son unos chulos”)
  • Caricaturización: Consiste en utilizar el humor o la ironía para deformar un principio básico, hasta crear una versión tan exagerada y ridícula de un aspecto de una tribu cultural que queda tan alterado como para no ser representativo del ideario original. Al principio, puede usarse como mofa, pero queda finalmente implantado en el episteme como consecuencia de las repeticiones y autoconfirmaciones de las cámaras de eco (alguien ha dicho que los concebollistas pretenden alimentarse únicamente de cebollas crudas para siempre, y yo, que quiero atacar al concebollismo o que he sido lo suficientemente ingenuo y/o manipulable como para creerme esta tontería, comienzo a publicar que los concebollistas quieren vivir a base de cebollas, dándolo por cierto y contribuyendo a que lo hagan quienes me lean)
  • Desinformación: Es una versión menos sutil de la caricaturización, solo que en lugar de utilizar chistes y burlas, usa mentiras deliberadas (alguien que pretende dañar la episteme del concebollismo, publica que la Asociación Nacional Concebollista ha puesto una bomba en la Tortillería SinCeb Express S.L., así que comienzo a publicar en mis redes, indignado, que los concebollistas son unos “terroristas”, dando la noticia por cierta y contribuyendo a que lo hagan quienes me lean)
  • Fake News: (En español, noticias falsas) es la técnica anterior cuando proviene directamente de los medios de comunicación

¿Qué aprender y enseñar?

  • Cuando leas por la Red la opinión de una persona contra una tribu cultural, entiende que, generalmente, es la fuente de la que peor podrás informarte para juzgar a dicha tribu cultural
  • Un subgrupo de una tribu cultural no representa a dicha tribu cultural
  • Los fanáticos extremistas de una tribu cultural no representan a dicha tribu cultural
  • Los miembros más torpes, incompetentes, desequilibrados y ridículos de una tribu cultural no representan a dicha tribu cultural
  • Los aspectos de un líder de una tribu cultural no representan a dicha tribu cultural
  • Una broma o ridiculización sobre una tribu cultural, ni siquiera repetida muchas veces o por muchas personas, es una realidad
  • Una mentira sobre una tribu cultural, ni siquiera repetida muchas veces o por muchas personas, es una realidad
  • Una mentira sobre una tribu cultural, ni siquiera publicada por un medio de comunicación, es una realidad
  • Si sientes que una fuente o un redifusor de información está practicando la violencia epistémica tribal, deja de consumir su información. Incluso si hacerlo te divierte, te hace sentir bien y reafirmado en tus ideas

Antes de que te sientas atacado, te indignes, desencadenes polémica o saques conclusiones imaginarias: No has entendido mis palabras sí crees que…

  • La violencia epistémica tribal está bien o incluso es decente dependiendo de contra qué tribu cultural se ejerza
  • Crees que estoy señalando casos en concreto de violencia epistémica tribal, aludiendo a una tribu cultural en concreto
  • Necesitas argumentar que he mentido en algún punto de este cuadro azul para poder discutir algún fragmento fuera de este cuadro azul

El filtro burbuja:

Llegamos por fin a la clave de todo este artículo (podríamos entender que los diferentes apartados estudiados hasta ahora constituyen una introducción para comprender bien este).

Fue el ciberactivista Eli Pariser el autor de este término cuando lo acuño para referirse al efecto sesgado, resultante de la influencia de los algoritmos con los que “una página WEB selecciona, a través de predicciones, la información que al usuario le gustaría ver, basándose en información sobre él mismo (según elementos como su localización, su historial de búsquedas o los elementos en los que hizo clic en el pasado). Como resultado, aparta a los usuarios de la información no alineada con sus puntos de vista y los aísla en burbujas ideológicas y culturales”.

Es una consecuencia evolucionada y digital de las cámaras de eco, que hace que nos atiborremos a información preseleccionada para agradarnos, sesgada, manipulada, ridiculizada y/o falsamente elaborada que reafirman nuestras opiniones, creencias e ideología. De la misma manera, la información disidente o crítica con nuestra postura, es evitada.

En la literatura, la comparación con una burbuja pretendía señalar que nuestro encapsulamiento dentro de una tribu cultural, debidamente amplificada bajo su cámara de eco, nos aislaba de todo pensamiento externo.

Recientemente (y los medios –posibles cómplices del efecto– se han esforzado en divulgarlo a bombo y platillo), unos investigadores españoles pusieron en entredicho el efecto burbuja con una investigación que arrojó unos datos presuntamente demoledores: Casi un 82,2% de las personas encuestadas “consumieron información de ambos lados del espectro informativo” sobre una noticia en cuestión, lo que, al parecer, destruía la teoría de Pariser.

No obstante, me gustaría indicar que la comparación con una burbuja del efecto que producen los algoritmos de presentación de información de las Redes Sociales, es más afortunado de lo que parece, puesto que una pompa de jabón no te aísla de lo que hay fuera de la misma: Una persona atrapada dentro de una, podría ver en el interior (sin obstáculos, percibiéndolo todo de una forma literal) y también el exterior (a través de las paredes curvas de agua jabonosa que lo rodean), pero de manera deformada por la forma esférica de la capa que atraviesa su visión.

Así mismo sostengo yo que funciona realmente el efecto burbuja, proporcionándonos la información afín a nuestros principios e intereses de forma directa, y de manera deformada aquella con la que no estamos de acuerdo, empleando para ello fuentes o redifusores de información que utilicen la violencia epistémica tribal.

De esta forma, nos apetecerá consumir la “información de ambos lados del espectro informativo” sin escapar a la burbuja, porque nos resulta extremadamente sencillo y placentero denostar la que es contraria a nuestras ideas, mientras aceptamos sin filtro la que no.

¿Qué aprender y enseñar?

  • El efecto burbuja comienza refiriéndose al método por el cuál los algoritmos de presentación de información nos proporcionan fuentes y redifusores afines a nuestras ideas y ocultan a los contrarios a las mismas
  • El efecto burbuja se refiere al método por el cuál los algoritmos de presentación de información nos proporcionan fuentes y redifusores afines a nuestras ideas (sin alterar) y fuentes y redifusores contrarios a las mismas (pero contra los que ejercer fácilmente violencia epistémica)

Antes de que te sientas atacado, te indignes, desencadenes polémica o saques conclusiones imaginarias: No has entendido mis palabras sí crees que…

  • He dicho o creo que toda fuente o redifusor de información ejerce violencia epistémica
  • He dicho o creo que toda fuente o redifusor de información participa del efecto burbuja
  • He dicho o creo que no hay fuentes o redifusores de información dotados de un pensamiento no dogmático, contrarios a alterar la información cuando no reafirma una ideología en concreto
  • Las he escrito pensando en una fuente o redifusor de información en concreto
  • Necesitas argumentar que he mentido en algún punto de este cuadro azul para poder discutir algún fragmento fuera de este cuadro azul

La sectarización de las tribus culturales:

La confluencia de un principio director (ideología, creencia, pasión o fobia) unificador muy marcado, la posibilidad demostrada de la aparición de fanáticos extremistas, la tendencia a la asunción del papel de víctima, la violencia epistémica a tribus culturales contrarias, las cámaras de eco reafirmadoras de “la verdad” propia, el filtro burbuja que invalida todo pensamiento crítico y el surgimiento de referentes (líderes carismáticos), es una combinación abocada un resultado más que previsible: la conversión total o parcial de una tribu cultural en una secta.

Cuando la tribu cultural de los concebollistas establecieron que solo era correcto preparar la tortilla con cebolla, algunos fanáticos extremistas del concebollismo normalizaron la idea de prohibir la tortilla sin cebolla, los concebollistas se sintieron señalados y atacados cuando el papa aseguró preferir la tortilla sin cebolla, los sincebollistas fueron reducidos a “locos y ridículos sin criterio culinario”, las redes sociales de los concebollistas reafirmaron todo esto 8 millones de veces en sus cuentas y Twitter solo mostró esas 8 millones de publicaciones a los usuarios concebollistas… la cosa pintó mal.

Pero cuando la presentadora de un famoso programa de TV empezó a difamar en antena al sincebollismo a diario, asegurando que era la representante del concebollismo, la cosa se fue de las manos.

Surgen así grupos de corte sectario en torno a asuntos tan proclives como las fobias, pero también alrededor de proyectos culturales serios e ideologías positivas y constructivas. Surgen incluso en el seno de una figura mediática, como puede ser simplemente un influencer.

Y, a veces, los líderes de estas sectas, utilizan a los miembros de “su iglesia” en su propio beneficio, incentivándolos, arengándolos o incluso dirigiéndolos hacia un objetivo en concreto.

¡Mucho cuidado!

¿Qué aprender y enseñar?

  • Si eres miembro de una tribu cultural en Red que contiende a fanáticos extremistas, que asume el papel de víctima, que ejerce violencia epistémica contra sus detractores, en la que los demás seguidores te han metido en una cámara de eco y por la que consumes mucha información a favor y solo la más fácilmente rebatible en contra, probablemente estés en una secta
  • Si al cuestionar alguna de las ideas de tu tribu cultural eres atacado por tu tribu cultural, muy probablemente estés en una secta
  • Si además de todo esto hay una persona que encarna, representa y/o dirige a la tribu cultural, estás en una secta
  • Si además de todo esto, alguna vez has visto al líder de tu tribu cultural inspirando conmiseración (encarnando el papel de víctima), odio (arengando a su público contra un objetivo) y/o la comisión de actos que no lleva a cabo personalmente, estás en una secta peligrosa
  • Si además de todo esto, al cuestionar al líder eres atacado por toda la tribu cultural, estás en una secta muy peligrosa

Antes de que te sientas atacado, te indignes, desencadenes polémica o saques conclusiones imaginarias: No has entendido mis palabras sí crees que…

  • He dicho que toda tribu cultural es una secta
  • He dicho que toda tribu cultural con líder es una secta
  • He dicho que toda secta tiene un líder
  • Las he escrito pensando en una persona en concreto
  • Las he escrito pensando en una tribu cultural en concreto
  • Necesitas argumentar que he mentido en algún punto de este cuadro azul para poder discutir algún fragmento fuera de este cuadro azul

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